martes, 23 de enero de 2007

La era del SIDA empezó oficialmente el 5 de junio de1981, cuando el Center for Disease Control (Centro para el Control de Enfermedades) de EE.UU. convocó una conferencia de prensa donde describió cinco casos de neumonía por en Los Ángeles. Al mes siguiente se constataron varios casos de un tipo de cáncer epitelial. Pese a que los médicos conocían tanto esta neumonía como el cáncer, la aparición conjunta de ambos en varios pacientes les llamó la atención. La mayoría de estos pacientes eran hombres homosexuales sexualmente activos, muchos de los cuales también sufrían de otras enfermedades crónicas que más tarde se identificaron como infecciones oportunistas. Las pruebas sanguíneas que se les hicieron a estos pacientes mostraron que carecían del número adecuado de un tipo de linfocitos T CD4+. La mayoría de estos pacientes murieron en pocos meses.Ya que en un principio se identificó a la población homosexual como víctima de la deficiencia inmune, la prensa comenzó a llamarla la «peste rosa», aunque pronto se hizo notar que también la padecían los inmigrantes caribeños en EE.UU., los usuarios de drogas intravenosas, los receptores de transfusiones sanguíneas y las mujeres heterosexuales. La nueva enfermedad fue bautizada, oficialmente, en 1982 con el nombre SIDA.Hasta 1984 se sostuvieron distintas teorías sobre la posible causa del SIDA. La teoría con más apoyo planteaba que el SIDA era causado por un virus. En 1983 un grupo de nueve hombres homosexuales con SIDA, los cuales habían tenido parejas sexuales en común, incluyendo a otro hombre en forastero que mantuvo relaciones sexuales con tres de ellos, sirvió como base para establecer un patrón de contagio típico de las enfermedades infecciosas.Otras teorías sugieren que el SIDA surge a causa del excesivo uso de drogas y de la promiscuidad sexual. También se planteó que la inoculación de semen en el recto producía supresión del sistema inmune. Pocos especialistas tomaron en serio estas teorías, aunque algunas personas todavía las promueven y niegan que el SIDA sea producto de la infección del VIH.En los primeros años del SIDA, el origen exacto del virus que lo causaba era desconocido. Una teoría común sostenía que el VIH provenía de un virus llamado virus de inmunodeficiencia en simios (SIV, en inglés), el cual era idéntico al VIH y causaba síntomas similares al SIDA en primates. Este virus habría sido transmitido a la población humana en África durante unos experimentos con vacunas contra la polio en pobladores africanos. Aunque la filiación del VIH con el SIV es un hecho ampliamente documentado, la hipótesis de un contagio a través de vacunas no tiene crédito en la actualidad. También se creía que la llegada del SIDA al mundo occidental era atribuible a un hombre llamado el «paciente cero», un asistente de vuelo que habría practicado el sexo con más de mil hombres en distintas partes del mundo. Esta teoría, que incluso fue plasmada en una película, es falsa.En 1984, dos científicos aislaron de forma independiente el virus que causaba el SIDA. El descubrimiento del virus permitió el desarrollo de un anticuerpo, el cual se comenzó a utilizar para identificar dentro de los grupos de riesgo a los infectados. También permitió empezar investigaciones sobre posibles tratamientos y una vacuna.En esos tiempos las víctimas del SIDA eran aisladas por la comunidad, los amigos e incluso la familia. Los niños que tenían SIDA no eran aceptados por las escuelas debido a las protestas de los padres de otros niños. La gente temía acercarse a los infectados ya que pensaban que el VIH podía contagiarse por un contacto casual como dar la mano, abrazar, besar o compartir utensilios con un infectado.En un principio la comunidad homosexual fue culpada de la aparición y posterior expansión del SIDA. Otros señalan que el estilo de vida depravado de los homosexuales era responsable de la enfermedad. Aunque es verdad que en un principio el SIDA se expandió a través de las comunidades homosexuales y que la mayoría de los que padecían la enfermedad eran homosexuales, esto se debía, en parte, a que en esos tiempos no era común el uso del condón entre homosexuales, por considerarse que éste era sólo un método anticonceptivo.El SIDA pudo expandirse rápidamente al concentrarse la atención sólo en los homosexuales, esto contribuyó a que la enfermedad se extendiera sin control entre heterosexuales, particularmente en África, el Caribe y luego en Asia.